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Marcelo Regúnaga y Ernesto Viglizzo realizaron una presentación en la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria

Marcelo Regúnaga y Ernesto Viglizzo realizaron una presentación en la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria

Marcelo Regúnaga y Ernesto Viglizzo realizaron una presentación sobre la economía del carbono en el Mercosur rural en la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, en Buenos Aires. Las presentaciones se centraron en la importancia de conectar el tema del cuidado medioambiental con la importancia creciente del comercio frente al desafío de la seguridad alimentaria, en un entorno cada vez más incierto.

Las presentaciones remarcaron que el sector agroindustrial del MERCOSUR constituye un importante pilar del futuro desarrollo económico y social de la región, basado en la amplia dotación de recursos naturales y en su aprovechamiento actual y potencial en sistemas de producción amigables con el ambiente. Sin embargo, estas interesantes oportunidades de progreso enfrentan un contexto incierto para su desenvolvimiento en los mercados internacionales, asociadas a diversos factores condicionantes ambientales y comerciales.

Por una parte, los efectos negativos vinculados al cambio climático están dando lugar a cuestionamientos de los sistemas de producción y de los niveles de consumo de alimentos y otros bienes de origen agropecuario, con fundamentos que no siempre tienen un adecuado sustento científico. Por otra parte, la evolución reciente del contexto económico, comercial e institucional global genera también importantes incertidumbres que es necesario tener en cuenta, para consolidar una estrategia de crecimiento de largo plazo basada en el gran potencial agroindustrial de la región.

A pesar del contexto económico y comercial global incierto, también se presentan algunas perspectivas interesantes para la agricultura del MERCOSUR. En primer lugar la seguridad alimentaria mundial y la demanda de bioenergías para las próximas décadas siguen siendo oportunidades relevantes, especialmente por la escasez relativa de recursos naturales (el aumento de la demanda mundial implica cada vez mayor presión sobre los mismos) y por las limitaciones adicionales que origina el cambio climático. En este sentido en algunos países se está planteando la revisión de los sistemas de producción intensivos: caso de Europa y de otros países emergentes (muy relevante puede ser el caso de la iniciativa de una China más verde).

Ante dicho escenario el MERCOSUR cuenta con dos ventajas: i) capacidad de crecimiento de la oferta de alimentos y bioenergías. Actualmente es el principal exportador neto de alimentos y ese rol puede aumentar en el futuro; ii) sistemas de producción amigables con el ambiente, que brindan una interesante oportunidad para su posicionamiento internacional ante los problemas del calentamiento global.

El escenario comercial y ambiental internacional mencionado puede constituir una interesante oportunidad para el MERCOSUR rural, pero también implica importantes desafíos. Es necesario un cambio de paradigma para la investigación y desarrollo (I+D) agroindustrial y para la producción y comercio de alimentos: evolucionar de los objetivos limitados a los aumentos de productividad a un enfoque mucho más complejo de los sistemas de producción, que permitan al mismo tiempo lograr eficiencia, resiliencia, menor impacto ambiental, uso de toda la producción inclusive los residuos y desperdicios (economía circular) y las certificaciones de los procesos productivos y comerciales.

Dicha agenda debe contemplar diversas iniciativas entre las que se destacan: i) la armonización sanitaria, de calidad y de los reglamentos técnicos; ii) el aumento de la inversión público-privada y la cooperación en I+D para el posicionamiento ambiental; iii) el diseño e implementación de una estrategia de posicionamiento de la agricultura del MERCOSUR en distintos ámbitos internacionales; y iv) una estrategia de certificación ambiental en las cadenas de valor.

Se destacó que el desarrollo de una estrategia regional de armonización sanitaria en materia agroindustrial se considera conveniente para fortalecer la defensa común de los intereses del MERCOSUR frente a cuestionamientos externos, ante la proliferación de nuevas barreras al comercio, y para atender a las debilidades nacionales en materia de evaluaciones de riesgo sanitario.